Anclajes
Soluciones de sujeción y refuerzo estructural para la estabilidad y seguridad del terreno
¿Qué son los anclajes?
Los anclajes son elementos ejecutados “in situ” que transmiten esfuerzos de tracción desde la superficie hasta zonas interiores del terreno. Están formados por un núcleo central (cable o barra), un bulbo de lechada de cemento o mortero, y una placa de anclaje con tuercas y cuñas. Su función principal es reforzar y estabilizar estructuras, siendo fundamentales en la contención de pantallas, estabilización de taludes y cimentaciones sometidas a supresiones.
Ventajas principales:
- Mejora la capacidad de deformación y resistencia del suelo.
- Reduce la permeabilidad y aumenta la estabilidad.
- Permite intervenciones localizadas y controladas, adaptadas a cada proyecto.
Ámbitos de uso
Estabilización de pantallas de contención en excavaciones profundas
Refuerzo de taludes y laderas para prevenir deslizamientos
Recalce de cimentaciones existentes ante aumentos de carga
Sujeción de estructuras sometidas a empujes horizontales (muros, arcos)
Anclaje de estructuras flotantes o sometidas a supresiones (diques, depósitos)
Refuerzo de túneles y galerías para garantizar su estabilidad
Obra civil y geotecnia
La solución segura para cada desafío
Se emplean en la estabilización de pantallas de contención, refuerzo de taludes, recalce de cimentaciones, sujeción de estructuras sometidas a empujes y en obras donde se requiere garantizar la seguridad frente a movimientos del terreno. Los anclajes pueden adaptarse a cualquier tipo de material (suelo, roca, bolos, etc.) y a diferentes necesidades técnicas, ya sean provisionales o permanentes, activos o pasivos.
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